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viernes, 4 de julio de 2008

La red y el hábito del buen leer





Fuente: The Atlantic MonthlyFecha: 1 Julio 2008
“Antes era un buceador en el mar de las palabras. Ahora sobrevuelo la superficie como en un Jet Ski”. Quien escribe es Nicholas Carr, ex director de la Harvard Bussiness Review, en The Atlantic Monthly, una de las revistas más leídas por la élite progresista nortamericana. Provocativamente titulado “¿Está Google volviéndonos tontos?”, sus reflexiones han dado mucho que hablar.

“Tengo la sensación –dice Carr– de que Internet está entumeciendo mi capacidad de concentración y de observación. Mi mente se está acostumbrando a recoger información tal y como la distribuye la red: un flujo de minúsculas partículas que se mueven a gran velocidad”. El temor de Carr no se refiere a los contenidos de la web. Va más allá. Su preocupación reside en que la web puede estar dañando nuestros mecanismos mentales. Le inquieta el modo de leer propio del internauta, la manera y los criterios de seleccionar, de memorizar. Y más aún, el efecto demoledor que podría tener sobre la capacidad de concentración.

“Antes yo no pensaba cómo pensaba, pero sentía que mi conocimiento se fortalecía al leer. Sumergirme en un libro o en un artículo de fondo resultaba fácil. Mi mente podía seguir la narración o los giros del argumento, y podía gastar horas recorriendo los vericuetos de la prosa”. Así recuerda Carr los felices tiempos anteriores a la glaciación Internet. “Aquello me resulta cada vez más extraño. Ahora mi concentración comienza a dispersarse después de dos o tres páginas. Me pongo inquieto, pierdo el hilo, comienzo a buscar cosas que hacer”. La lectura pierde parte de su sereno encanto: “Siento que mi cerebro va a la deriva, que tengo que arrastrarlo para que vuelva al texto. La lectura profunda que solía venir naturalmente se ha convertido en una lucha”.

El autor no pretende encender alarmas gratuitas e incendiarias, sino alertar sobre una dolencia que reclama soluciones. Sostiene que se trata de algo generalizado y de hecho se apoya en entrevistas a otros intelectuales internautas que comparten su turbación ante el fenómeno. Así, Bruce Friedman, editor de un blog especializado en medicina, dice que también él ha notado cómo Internet está alterando sus hábitos mentales: “Tengo ahora casi totalmente perdida la capacidad de leer y asimilar un artículo largo en la web o en forma impresa”. Carr recoge el relato personal de este patólogo de la Michigan Medical School, que afirmaba también que ahora es capaz de escanear breves pasajes de texto en múltiples fuentes de Internet, pero “ya no puedo leer Guerra y paz”. “He perdido la capacidad de hacerlo –admitía Friedman–. Incluso una entrada en el blog de más de tres o cuatro párrafos es demasiado para asimilarlo”.

Base científica

Carr reconoce que no hay una base científica sólida en la que apoyar sus afirmaciones, que solo pretende describir sus sensaciones y expresar sus miedos. No obstante, alude a algunos estudios, como el realizado por académicos de la University College London. Como parte de un programa de cinco años de investigación, los investigadores examinaron el comportamiento de los visitantes a dos populares sitios de investigación: la British Library y otra biblioteca virtual auspiciada por el Ministerio de Educación británico. Ambos ofrecen acceso on line a artículos de revistas, libros electrónicos, etc. Según explica el autor, “descubrieron que las personas que utilizan los sitios exhiben una forma de actividad superficial, saltando de una fuente a otra, y que rara vez regresan a una fuente ya visitada”. Los usuarios no solían leer más de una o dos páginas de un artículo o un libro antes de “rebotar” a otro sitio.
Nicholas Carr cita también las opiniones de Maryanne Wolf, psicóloga de la Tufts University de Boston. A Wolf le preocupa que el estilo de lectura promovido por la red pone la eficiencia y la inmediatez por encima de todo. “Esto puede debilitar nuestra capacidad para el tipo de lectura profunda que surgió con la tecnología anterior, la imprenta”. Para Wolf, lo que está en peligro es nuestra capacidad de abstracción, nuestra capacidad para interpretar el texto, para ejercitar las valiosas conexiones mentales que trabajan cuando leemos profundamente y sin distracción.

Adaptación tecnológica

Pero no todo son valoraciones pesimistas en el artículo del Atlantic. De hecho, anima a los lectores a ser “escépticos de su escepticismo”. Carr fundamenta en la opinión de otros expertos que la enorme plasticidad del cerebro puede llevar a que este se conforme de manera adecuada a las características de un nuevo modo de leer que conlleva el uso de las nuevas tecnologías. En esta línea, se refiere a cómo algunos medios escritos se contagian de la lógica de lectura on line y fundamentan sus estrategias en estos nuevos modos de leer: “En marzo de este año, The New York Times decidió dedicar la segunda y tercera páginas de cada edición a unos breves resúmenes de sus artículos de interior. El ejecutor de este rediseño, Tom Bodkin, explicó que esos ‘atajos’ darían a los lectores una rápida ‘degustación’ de las noticias del día, ahorrándoles el ‘menos eficiente’ método de hojear las páginas”.
La opinión expresada por Carr en el Atlantic ha recibido importantes apoyos en el mundo intelectual. Por ejemplo el pullitzer Leonard Pitts escribía recientemente en el Miami Herald que “al leer el artículo he descubierto que no soy solo yo quien está perdiendo el hábito de la lectura. A menudo logro solo digerir textos en pequeños bloques. Comienzo un texto de más páginas y enseguida me asalta un deseo irrefrenable de echar un vistazo a mi correo electrónico. Es todo así de disperso”. Pitts contaba un expresivo testimonio al respecto: “Hace unos días me pidieron que reseñara un libro. Tenía poquísimo tiempo para leerlo. Ha sido una fatiga tremenda, pero me impuse permanecer durante horas sentado en una silla incomodísima. Lo he conseguido, pero a final tenía una sensación de vacío, de culpa pro haberme alejado por tanto tiempo de mundo”.

lunes, 26 de mayo de 2008

La hija de un homosexual cuenta su infancia

La hija de un homosexual cuenta su infancia


Aceprensa
Fecha: 21 Mayo 2008

El Empirical Journal of Same-Sex Sexual Behavior reseñó en 2007 el libro Out From Under: The Impact of Homosexual Parenting (Annotation Press, 2007), de la canadiense Dawn Stefanowicz. La reseña corría a cargo de Gerard van der Aardweg, psicólogo holandés, doctor en Psicología por la Universidad de Amsterdam, y autor de libros sobre la homosexualidad. Ofrecemos un resumen, elaborado a partir de la versión italiana publicada en Studi Cattolici (abril 2008).
“Mi nombre es Dawn Stefanowicz. Crecí en un hogar homosexual durante los años sesenta y setenta en Toronto, en contacto con una subcultura GLBT (gays, lesbianas, bisexuales, transexuales) y sus prácticas sexuales explícitas”. Así se presentaba en su página web la autora y protagonista de esta obra. “Mi mayor preocupación –sigue diciendo Stefanowicz– es que se está ignorando a los niños en el debate actual sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo”.
Van der Aardweg explica al principio de su reseña el interés que ha tenido para él, como investigador y experto en la materia, la lectura de este relato autobiográfico. Explica que a menudo los acercamientos al asunto de la paternidad gay se realizan a través de cuestionarios a los padres homosexuales o a los hijos que viven en ese entorno. Según Van der Aardweg, se trata de una metodología equivocada: “Los entrevistados asumen una actitud defensiva que les impide dar respuestas creíbles. Los padres homosexuales quieren demostrar que son una familia normalísima, y sus hijos no están dispuestos o no se atreven a decir aquello que verdaderamente piensan”. De esta manera, los estudios que siguen esta técnica “no muestran la realidad sino que más bien la esconden”.
“Si se quiere conocer la verdad sobre la paternidad gay –sostiene Van der Aardweg–, es necesario recurrir a la observación de datos sobre el terreno: descripciones de la vida cotidiana en familia con padres homosexuales en un periodo de varios años; examen del comportamiento de estos padres y sus hijos en recíproca interacción; y observaciones que cubran un arco de más años sobre el desarrollo de la vida afectiva y de la personalidad de los niños interesados”. Hay dos vías para lograrlo: preguntar a personas cercanas a estos entornos homosexuales o preguntar a los hijos que han vivido en estos ambientes acerca de su pasado. En este segundo grupo se inscribe el relato Out From Under.
Sin atención paterna
Dawn Stefanowicz, la autora del libro, tiene en la actualidad 40 años y es madre de dos niños. A sus espaldas, arrastra aún el recuerdo de una infancia transcurrida en una familia marcada por la homosexualidad activa de su padre.
Ella, sus dos hermanos y su madre estuvieron siempre dominados por la fuerte personalidad de su padre. Dawn habla de su madre como una persona tímida, débil y pasiva. La recuerda apocada y recluida, cómplice incluso de las andanzas de su padre. Él no la quería y la trataba como a una sierva que “debía cocinar, hacer la limpieza y satisfacer todas sus necesidades y caprichos”.
Así, Dawn reconoce que desde sus primeros años necesitaba ávidamente el afecto de un padre que le diera seguridad; nunca lo tuvo. La atención del padre estaba centrada en sus relaciones homosexuales y todo lo demás quedaba subordinado y sacrificado a esta pasión. Los hijos no ocupaban el primer puesto en la atención del padre, y todos crecieron con problemas de comportamiento, afectivos y de relación.
Dawn recuerda que el objeto de los afectos de su padre eran sus partners sexuales, algunos de los cuales pasaban en casa largas temporadas, meses e incluso años. Stefanovic destaca en este sentido el clima de infidelidad en esas relaciones: “Papá y sus amigos tenían una cantidad enorme de parejas anónimas y se dedicaban a las más diversas prácticas sexuales, incluido el sexo de grupo”. Dos compañeros de su padre se suicidaron después de que él los dejara. Stefanowicz explica cuál era su actitud entonces ante el tipo de vida de su padre: “Veía aquella situación de homosexualidad desenfrenada como una traición que había frustrado para siempre en nuestra familia cualquier esperanza de felicidad”.
“Todo giraba en torno a él”
Gerard van der Aardweg explica la situación desde un punto de vista más general, cuando dice en su reseña que “la vida de la mayor parte de los homosexuales que quieren vivir como tales gira en torno a un polo: su homosexualidad... no se dan cuenta del sufrimiento que acarrean al prójimo”. Así lo resume la hija: “Todo giraba en torno a él”.
“Los homosexuales activos tienden a sexualizar la vida familiar”, asegura el experto holandés. Stefanowicz recuerda de aquella época la falta de pudor absoluta que reinaba en la casa, y sobre todo la promiscuidad de su padre: “Para mí, la promiscuidad era la normalidad, pero no la quería para mí. No lograba imaginar que un día me habría casado, y me había jurado a mí misma que no traería jamás hijos al mundo”. Para ella, “el daño más grave que puede sufrir una muchacha que crece junto a un padre homosexual es la imposibilidad de ver en él a una persona que ama, respeta y protege a las mujeres que hay en su vida”.
De hecho, cuando Setefanowicz empezó a recibir tratamiento psiquiátrico, el médico le descubrió la clave más importante para su recuperación: aceptar su condición de mujer. Y es que había desarrollado un complejo de inferioridad en lo relativo a su identidad sexual: “Estaba convencida, aunque tenía mis miedos, que debía tener experiencias, para descubrir cuál era mi identidad sexual”. El psicólogo holandés explica al respecto que los padres homosexuales “no pueden transmitir a sus hijos e hijas confianza en su virilidad o feminidad, por el simple hecho de que les falta a ellos mismos”.
“El libro no es solo una fuente de hechos y de consideraciones útiles para la discusión sobre la paternidad de los homosexuales y la oportunidad de la adopción por parte de estos –concluye Van der Aardweg–; es también un examen de conciencia para padres que practican la homosexualidad”.
A lo largo del libro, Stefanowicz muestra compasión hacia su padre –muerto de sida a los 51 años–, pero quiere hacer comprender –sobre todo a quienes ocupan puestos claves en la sociedad– la experiencia de los menores que viven situaciones como las que ella y sus hermanos tuvieron que sufrir. Como afirma en su web, “al final, los niños serán las víctimas reales y los perdedores de la legalización del matrimonio homosexual. ¿Qué esperanza puedo ofrecer a niños inocentes sin voz? Gobiernos y jueces deben defender el matrimonio entre hombre y mujer y excluir todos los otros, por el bien de nuestros hijos”.

martes, 22 de abril de 2008

Resumen de todas las intervenciones de Benedicto XVI en su viaje a Estados Unidos

El Papa: "La verdad es Alguien"
Resumen de todas las intervenciones de Benedicto XVI en su viaje a Estados Unidos. El Papa ha animado a los católicos estadounidenses a demostrar con su alegría y su vida coherente que los cristianos tenemos una propuesta para el mundo, tenemos a Alguien.21 de abril de 2008
DISCURSO ANTE LA CASA BLANCALibertad y responsabilidad: “Vengo como amigo y anunciador del Evangelio, como uno que tiene gran respeto por esta vasta sociedad pluralista”.“Confío en que los americanos encuentren en sus creencias religiosas una fuente preciosa de discernimiento y una inspiración para buscar un diálogo razonable, responsable y respetuoso en el esfuerzo de edificar una sociedad más humana y más libre.""La libertad es no sólo un don, sino también una llamada a la responsabilidad personal. La defensa de la libertad es una llamada a cultivar la virtud, la autodisciplina, el sacrificio por el bien común y un sentido de responsabilidad ante los menos afortunados. Además, exige el valor de empeñarse en la vida civil, llevando las propias creencias religiosas y los valores más profundos a un debate público razonable".ENCUENTRO CON LOS OBISPOS EN WASHINGTON Cristo, el centro. "La gente necesita que se le recuerde cuál es el fin último de su vida. Sin Dios, nuestras vidas están realmente vacías. La meta de toda nuestra actividad pastoral y catequética, el objeto de nuestra predicación, el centro mismo de nuestro ministerio sacramental ha de ser ayudar a las personas a establecer y alimentar semejante relación vital con "Jesucristo nuestra esperanza".La vida matrimonial. "Un tema de profunda preocupación es la situación de la familia dentro de la sociedad. El divorcio y la infidelidad están aumentando, y muchos jóvenes hombres y mujeres deciden retrasar la boda o incluso evitarla completamente”.
"Es vuestro deber proclamar con fuerza los argumentos de fe y de razón que hablan del instituto del matrimonio, entendido como compromiso para la vida entre un hombre y una mujer, abierto a la transmisión de la vida. Este mensaje debería resonar ante las personas de hoy, ya que es esencialmente un "sí" incondicional y sin reservas a la vida, un "sí" al amor y un "sí" a las aspiraciones del corazón de nuestra común humanidad, a la vez que nos esforzamos en realizar nuestro profundo deseo de intimidad con los demás y con el Señor".Acompañar a los sacerdotes. "Uno de los signos contrarios al Evangelio de la vida es el abuso sexual de los menores. Habéis recibido de Dios una responsabilidad como pastores de vendar las heridas causadas por cada violación de la confianza, favorecer la curación, promover la reconciliación y acercaros con afectuosa preocupación a cuantos han sido tan seriamente dañados".
"La gente necesita que se le recuerde cuál es el fin último de su vida. Sin Dios, nuestras vidas están realmente vacías".“En este momento una parte vital de vuestra tarea es reforzar las relaciones con vuestros sacerdotes, especialmente en aquellos casos en que ha surgido tensión entre sacerdotes y obispos como consecuencia de la crisis. Es importante que sigáis demostrándoles vuestra preocupación, vuestro apoyo y vuestra guía con el ejemplo".Oración. "Tenemos que redescubrir la alegría de vivir una existencia centrada en Cristo, cultivando las virtudes y sumergiéndonos en la oración. El tiempo pasado en la oración nunca es desperdiciado, por muy importantes que sean los deberes que nos apremian por todas partes".Secularismo. “Lo que necesitamos es un mayor sentido de la relación intrínseca entre el Evangelio y la ley natural por una parte y, por otra, la consecución del auténtico bien humano, como se encarna en la ley civil y en las decisiones morales personales. “El Evangelio debe ser predicado y enseñado como modo de vida integral, que ofrece una respuesta atrayente y veraz, intelectual y prácticamente, a los problemas humanos reales. Creo que la Iglesia en América tiene ante sí en este preciso momento de su historia el reto de encontrar una visión católica de la realidad y presentarla a una sociedad que ofrece todo tipo de recetas para la autorrealización humana de manera atrayente y con fantasía".El abandono de la práctica religiosa. “La salvación -la liberación de la realidad del mal y el don de una vida nueva y libre en Cristo- está en el corazón mismo del Evangelio. Hemos de redescubrir, como ya he dicho, modos nuevos y atractivos para proclamar este mensaje. En la liturgia de la Iglesia, y sobre todo en el sacramento de la Eucaristía, es donde se manifiestan estas realidades de manera más poderosa y se viven en la existencia de los creyentes; quizá tenemos todavía mucho que hacer para realizar la visión del Concilio sobre la liturgia como ejercicio del sacerdocio común y como impulso para un apostolado fructuoso en el mundo".

El Papa con los obispos de EEUU en el Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción.Escasez de vocaciones. “La oración misma, nacida en las familias católicas, fomentada por programas de formación cristiana, reforzada por la gracia de los sacramentos, es el medio principal por el que llegamos a conocer la voluntad de Dios para nuestra vida".MISA EN EL NATIONALS PARK STADIUMCultura católica para cambiar la sociedad: “Percibimos signos evidentes de un quebrantamiento preocupante de los fundamentos mismos de la sociedad: aumento de la violencia, debilitamiento del sentido moral, vulgaridad en las relaciones sociales y creciente olvido de Dios".“La fidelidad y el valor con que la Iglesia en este país logrará afrontar los retos de una cultura cada vez más secularizada y materialista dependerá en gran parte de vuestra fidelidad personal al transmitir el tesoro de nuestra fe católica. Los desafíos que se nos presentan exigen una instrucción amplia y sana en la verdad de la fe". "Pero requieren cultivar también un modo de pensar, una "cultura" intelectual que sea auténticamente católica, que confía en la armonía profunda entre fe y razón, y dispuesta a llevar la riqueza de la visión de la fe en contacto con las cuestiones urgentes que conciernen el futuro de la sociedad americana".La Confesión: “Confiemos en el poder del Espíritu de inspirar conversión, curar cada herida, superar toda división y suscitar vida y libertades nuevas”. Estos dones se encuentran sobre todo en el sacramento de la Penitencia.
"El Evangelio debe ser predicado y enseñado como modo de vida integral, que ofrece una respuesta atrayente y veraz, intelectual y prácticamente, a los problemas humanos reales"."La fuerza libertadora de este Sacramento necesita ser redescubierta y hecha propia por cada católico. En gran parte la renovación de la Iglesia en América depende de la renovación de la regla de la penitencia y del crecimiento en la santidad". UNIVERSIDAD CATÓLICA DE WASHINGTONEn la Universidad, Fe tangigle: "La identidad de una universidad o de una escuela católica no es simplemente una cuestión de número de estudiantes católicos, sino que es una cuestión de convicción. ¿Creemos realmente que el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado? ¿Aceptamos la verdad que Cristo revela? En nuestras universidades y escuelas, ¿la fe es “tangible”?Alumnos y amor a la verdad: "Los educadores cristianos pueden liberar con confianza a los jóvenes de los límites del positivismo y despertar en ellos la receptividad por la verdad, por Dios y por su bondad. De este modo, ayudaréis también a formar su conciencia, que enriquecida por la fe, abre un camino seguro hacia la paz interior y el respeto por los demás".“Cuando no se reconoce nada como definitivo por encima del individuo, el criterio último de juicio es el yo y la satisfacción de los deseos inmediatos del individuo".ENCUENTRO INTERRELIGIOSO EN CENTRO JUAN PABLO IIConvivencia interreligiosa. “Hoy, jóvenes de todas las religiones se sientan uno al lado del otro en todas las escuelas del país, aprendiendo unos con otros y unos de otros. Esta diversidad plantea nuevos retos que imponen una reflexión profunda sobre los principios fundamentales de una sociedad demócrata".Derecho a la libertad religiosa. "¡Ojalá otros asegunden con valor vuestra experiencia dándose cuenta de que una sociedad unida puede ser el resultado de una pluralidad de pueblos con la condición de que todos reconozcan la libertad religiosa como un derecho civil fundamental"."Los líderes espirituales tienen el deber y la competencia de poner en primer plano las preguntas más profundas de la conciencia, de despertar a la humanidad al misterio de la existencia humana, de dar cabida en un mundo frenético a la reflexión y la oración".Las huellas de Jesús. "De cara a estos profundos interrogantes que tocan el origen y el destino del género humano -señaló el Papa- los cristianos proponen a Jesús de Nazaret. El deseo ardiente de seguir sus huellas lleva a los cristianos a abrir sus mentes y sus corazones al diálogo".
"Quizás en la tentativa de descubrir nuestros puntos comunes hemos olvidado la responsabilidad de discutir con calma y claridad de nuestras diferencias. Mientras unimos siempre mentes y corazones en búsqueda de la paz, debemos escuchar también con atención la voz de la verdad".DISCURSO A LA ONUReglas internacionales y libertad. “En el contexto de las relaciones internacionales, es necesario reconocer el papel superior que desempeñan las reglas y las estructuras intrínsecamente ordenadas a promover el bien común y, por tanto, a defender la libertad humana. Dichas reglas no limitan la libertad. Por el contrario, la promueven cuando prohíben comportamientos y actos que van contra el bien común, obstaculizan su realización efectiva y, por tanto, comprometen la dignidad de toda persona humana”.Los derechos humanos, ¿legales o justos? “La experiencia nos enseña que a menudo la legalidad prevalece sobre la justicia cuando la insistencia sobre los derechos humanos los hace aparecer como resultado exclusivo de medidas legislativas o decisiones normativas tomadas por las diversas agencias de los que están en el poder”.
“Quizá hemos perdido de vista que en una sociedad en la que la Iglesia parece a muchos que es legalista e ‘institucional’, nuestro desafío más urgente es comunicar la alegría que nace de la fe y de la experiencia del amor de Dios”.“Cuando se presentan simplemente en términos de legalidad, los derechos corren el riesgo de convertirse en proposiciones frágiles, separadas de la dimensión ética y racional, que es su fundamento y su fin. Por el contrario, la Declaración Universal ha reforzado la convicción de que el respeto de los derechos humanos está enraizado principalmente en la justicia que no cambia”.Creyentes y ciudadanos. “Obviamente, los derechos humanos deben incluir el derecho a la libertad religiosa, entendido como expresión de una dimensión que es al mismo tiempo individual y comunitaria, una visión que manifiesta la unidad de la persona, aun distinguiendo claramente entre la dimensión de ciudadano y la de creyente”.Es inconcebible, por tanto, que los creyentes tengan que suprimir una parte de sí mismos -su fe- para ser ciudadanos activos. Nunca debería ser necesario renegar de Dios para poder gozar de los propios derechos. Constructores de la sociedad. Los derechos asociados con la religión necesitan protección sobre todo si se los considera en conflicto con la ideología secular predominante o con posiciones de una mayoría religiosa de naturaleza exclusiva. No se puede limitar la plena garantía de la libertad religiosa al libre ejercicio del culto, sino que se ha de tener en la debida consideración la dimensión pública de la religión y, por tanto, la posibilidad de que los creyentes contribuyan la construcción del orden social”.CATEDRAL DE SAINT PATRICKComunicar la alegría de la fe: “Quizá hemos perdido de vista que en una sociedad en la que la Iglesia parece a muchos que es legalista e ‘institucional’, nuestro desafío más urgente es comunicar la alegría que nace de la fe y de la experiencia del amor de Dios”.La metáfora de las vidrieras: “Los ventanales con vidrieras [de una iglesia], vistos desde fuera parecen oscuros, recargados y hasta lúgubres. Pero cuando se entra en el templo, de improviso toman vida; al reflejar la luz que las atraviesa revelan todo su esplendor. Igualmente [la Iglesia debe] atraer dentro de este misterio de luz a toda la gente”."No es un cometido fácil en un mundo que es propenso a mirar ‘desde fuera’ a la Iglesia, igual que a aquellos ventanales: un mundo que siente profundamente una necesidad espiritual, pero que encuentra difícil ‘entrar en el’ misterio de la Iglesia”.
“También para algunos de nosotros, desde dentro, la luz de la fe puede amortiguarse por la rutina y el esplendor de la Iglesia puede ofuscarse por los pecados y las debilidades de sus miembros. La ofuscación puede originarse por los obstáculos encontrados en una sociedad que, a veces, parece haber olvidado a Dios e irritarse ante las exigencias más elementales de la moral cristiana"SEMINARIO DE SAN JOSÉ[A enfermos]Discapacitados: “A veces es un reto encontrar una razón a lo que parece solamente una dificultad que superar o un dolor que afrontar. No obstante, la fe nos ayuda a ampliar el horizonte más allá de nosotros mismos para ver la vida como Dios la ve. El amor incondicional de Dios, que alcanza a todo ser humano, otorga un significado y finalidad a cada vida humana”. [A seminaristas]Libertad bien entendida. "hay que salvaguardar rigurosamente la importancia fundamental de la libertad", que "puede ser malentendida y usada mal, de manera que no lleva a la felicidad que todos esperamos, sino hacia un escenario oscuro de manipulación, en el que nuestra comprensión de nosotros mismos y del mundo se hace confusa o se ve incluso distorsionada por quienes ocultan sus propias intenciones".
"Lo más importante es que ustedes desarrollen su relación personal con Dios. Esta relación se manifiesta en la oración. No temáis el silencio y el sosiego; escuchen a Dios, adórenlo en la Eucaristía".“A menudo se reivindica la libertad sin hacer jamás referencia a la verdad de la persona humana y en lugar de la verdad -o mejor, de su ausencia- se ha difundido la idea de que, dando un valor indiscriminado a todo, se asegura la libertad y se libera la conciencia. A esto llamamos relativismo. La Verdad no es algo sino Alguien. “La verdad no es una imposición. Tampoco es un mero conjunto de reglas. Es el descubrimiento de Alguien que jamás nos traiciona; de Alguien del que siempre podemos fiarnos. En definitiva, la verdad es una persona: Jesucristo. Ésta es la razón por la que la auténtica libertad no es optar por "desentenderse de". Es decidir "comprometerse con”.Cuatro tesoros: “Hay cuatro aspectos esenciales del tesoro de nuestra fe: la oración personal y el silencio, la oración litúrgica, la práctica de la caridad y las vocaciones".“Lo más importante es que ustedes desarrollen su relación personal con Dios. Esta relación se manifiesta en la oración. No temáis el silencio y el sosiego; escuchen a Dios, adórenlo en la Eucaristía. Permitan que su palabra modele su camino como crecimiento de la santidad".GROUND ZEROPaz y conversión. Dios de la paz, concede tu paz a nuestro violento mundo:paz en los corazones de todos los hombres y mujeresy paz entre las naciones de la tierra.Lleva por tu senda del amora aquellos cuyas mentes y corazonesestán nublados por el odio.

miércoles, 9 de abril de 2008

Ética y eficacia en las campañas de salud sexual

Ética y eficacia en las campañas de salud sexual
El consenso internacional sobre prevención del sida propone una estrategia con tres elementos: abstinencia para los jóvenes sin pareja, fidelidad en las parejas y, cuando lo anterior no sea posible, preservativo para reducir el riesgo. En cambio, las campañas de “sexo seguro” realizadas en España en los últimos quince años solo difunden el tercer mensaje. En el último número de Cuadernos de Bioética (enero-abril 2008), José Jara Rascón y Esmeralda Alonso Sandoica, médicos, analizan los presupuestos y resultados de esas campañas. Ofrecemos un extracto de su trabajo.
Firmado por Esmeralda Alonso Sandoica José Jara Rascón Fecha: 26 Marzo 2008
El ejercicio de la sexualidad en la población adolescente se ha convertido en un campo de confrontación ideológica. Simplificando las posturas, se podría afirmar que el debate se reduce a dos líneas argumentales. Por un lado se afirma que la única actitud posible, en un Estado donde existe un amplio pluralismo de opiniones, es la promoción del “sexo seguro” mediante la utilización de preservativos u otros métodos de barrera en las relaciones sexuales para evitar tanto embarazos no deseados como posibles enfermedades de transmisión sexual.
Frente a esto, se situaría la opinión por la cual, precisamente debido a esta variedad de estilos de vida, el Estado debe promocionar las conductas que ofrezcan mejores posibilidades de conseguir una estabilidad afectiva y emocional a largo plazo en la vida sexual de sus ciudadanos. Se estaría hablando en esta última opción de “sexo responsable” y esto requeriría una actuación más integral en el campo de la educación abordando diversas facetas.
Los embarazos precoces no bajan
Desde 1995, periódicamente se repiten las campañas de salud sexual por parte del Ministerio de Sanidad. Los matices y lemas escogidos entre dichas campañas suelen oscilar poco, teniendo habitualmente como población diana a los adolescentes y a la población joven. La justificación aducida para su puesta en marcha suele ser la constatación del aumento del número de abortos, la propagación de la epidemia de la infección por el VIH (sida) o el aumento de enfermedades de transmisión sexual (ETS), y la propuesta que se ofrece a la población es siempre la misma: el uso de métodos de barrera mediante la utilización del preservativo.
Dado que cada una de estas campañas tienen un alto coste económico (la iniciada en 2004 bajo el lema “Por ti, por todos, úsalo” requirió la inversión de 1,4 millones de euros), parece ineludible plantearse qué resultados se están obteniendo. Concretamente, ¿se ha logrado, al menos, la estabilización de las cifras de abortos, la punta del iceberg de los embarazos no deseados, en los últimos años?
Según datos del Instituto de Economía y Geografía del CSIC, en el año 2000 cuatro de cada diez adolescentes españolas entre 15 y 19 años que estaban embarazadas optaron por interrumpir la gestación durante ese año. Esa proporción resulta ser el doble de la encontrada en 1990.
Esta línea ascendente en el número de abortos entre los adolescentes se ha mantenido sin apenas mesetas en los informes oficiales emitidos en años sucesivos sin que las sucesivas campañas realizadas hayan sido capaces de frenarla. De hecho, el Instituto Nacional de la Juventud (INJUVE) en su informe “Juventud en España 2004” señalaba que, a pesar de que los jóvenes tienen hoy más información que nunca sobre temas sexuales y métodos anticonceptivos, todo indica que no es suficiente: una de cada diez jóvenes españolas se queda embarazada sin desearlo, la mayoría (un 75%) entre los 15 y los 21 años.
Estas importantes cifras de gestaciones interrumpidas y embarazos no deseados en la adolescencia parecen relacionarse con bastante probabilidad con el descenso en la edad de inicio en las relaciones sexuales. De hecho, una encuesta sobre “Sexualidad y anticoncepción en la juventud española”, realizada recientemente con más de 2.000 entrevistas personales a jóvenes entre 15 y 24 años, reveló que en sólo tres años la media de edad de la primera relación sexual había bajado de estar por encima de los 17 años a situarse en los 16 años.
Más infecciones
Por otra parte, llama la atención los escasos (más bien casi nulos) resultados alcanzados con la “píldora del día siguiente” (PDS), de la que se dispensaron en farmacias y hospitales durante 2005 medio millón de unidades.
Sin embargo, como se ha mencionado previamente, la cifra de abortos ha mantenido su evolución progresiva al alza sin inflexiones desde la introducción de este nuevo recurso de anticoncepción de emergencia. La explicación de este fenómeno es fácil de comprender si se tiene en cuenta que las posibilidades de embarazo tras una única relación sexual se sitúan en sólo un 8% y la eficacia de la píldora disminuye en relación al tiempo transcurrido desde el coito hasta su ingesta, por lo que no siempre es eficaz. Por tanto, un enorme número de píldoras dispensadas no habrán servido para interrumpir ningún embarazo, sencillamente porque dicho embarazo no se había producido. En cambio, la publicidad mediática desarrollada en torno a esta PDS, haciendo pensar que si se produce un embarazo no deseado la ingesta de la PDS resolverá el problema, parece aumentar el número de relaciones sexuales de riesgo, por lo que el efecto final conseguido es el inverso al previsto.
Respecto a las infecciones de transmisión sexual, la evolución de los últimos años, después de varias campañas consecutivas, tampoco permite demasiados optimismos respecto a los logros obtenidos. Frente a las 700 infecciones de sífilis y a las 805 de gonorrea declaradas en 2001, en 2005 se registraron 1.255 y 1.174, respectivamente, según datos del Sistema de Enfermedades de Declaración Obligatoria.
Visión simplista de la sexualidad
El ejercicio de la sexualidad conlleva una gran carga ética al implicar un acto de interrelación humana mediante el cual dos personas ponen en contacto no sólo sus cuerpos sino también su intimidad más profunda, entrando ahí en juego sentimientos, confianza, compromisos, afectividad e incluso disponibilidad para asumir todo lo que supone engendrar una nueva vida. Por el contrario, cuando lo que predomina es una vivencia contraria a la ética, el acto sexual puede ser también expresión de egoísmos, utilización de otra persona en beneficio propio, engaños, deslealtades e incluso ejercicio de vejaciones humillantes para la pareja.
Por tanto, plantear la educación sexual únicamente como aprendizaje de medidas de protección para no contagiarse de posibles infecciones o evitar embarazos parece una visión demasiado simplista de la sexualidad. Cuando este enfoque se vuelca sobre los jóvenes el resultado esperable es lo que se ha denominado una educación tipo “parche”, incapaz de atajar problemas, insuficiente, tardía y demasiado biológica.
De hecho, hay que asumir que el sexo no es, en contra de lo que a simple vista pueda parecer, una práctica estrictamente privada. Su repercusión social es enorme, con claras implicaciones sobre la demografía de los países y la necesidad de un amplio consumo de recursos si se realiza un mal ejercicio. Los embarazos de menores de 19 años, por ejemplo, suponen en una gran cantidad de casos rupturas de la trayectoria biográfica de esas personas, con déficits posteriores en su escolarización y consecuentes dificultades en su entorno social, laboral y familiar que requerirán posteriormente, en muchos casos, la ayuda de diferentes agentes sociales.
Imposible neutralidad
Sin embargo, posiblemente, las autoridades sanitarias, no sólo en España sino en el amplio entorno europeo occidental, se planteen que su función a la hora de diseñar estrategias de prevención en salud sexual para adolescentes debe mantener una postura neutral, lejos de ser calificada como “moralista”, teniendo en cuenta siempre las diferentes sensibilidades sociales ante la sexualidad. Pero, ¿es posible ser neutral en esta materia?
Se puede afirmar que existen dos posturas antagónicas respecto al modo de entender la sexualidad. En un extremo estaría el sentimiento de que la sexualidad se debe ejercer de modo libre, sin ataduras ni compromisos. En la contrapartida a esto, se situaría la idea de que los actos sexuales se deberían realizar en un contexto de amor, lo que implicaría lógicamente un compromiso, ya que no se entiende fácilmente un “amor” que sea de usar y tirar. Por todo ello, es difícil asumir que realmente se pueda mantener una postura estrictamente neutra al promover estilos de conducta sexual. O se acepta promover la estabilidad en las relaciones sexuales de nuestros jóvenes o se estará cayendo insensiblemente, aún sin proponérselo, en promover conductas de sexo entendido como un acto lúdico más, sin compromiso y sin amor.
La prevención realista
Debido a esto, el amplio grupo de expertos que, como expresión de un importante consenso, firmaron un artículo publicado en The Lancet bajo el título “Ha llegado el momento para una actuación conjunta en la prevención de la transmisión sexual del HIV”, optaban por desideologizar el debate sobre estrategias de prevención, en principio aplicables al sida, pero también extrapolables a actitudes y comportamientos de riesgo en cualquier actividad sexual. Mencionaban que una política sanitaria realista de prevención de infecciones por vía sexual debería incluir la promoción de la abstinencia entre los jóvenes sin pareja estable y de la fidelidad entre parejas estables ya constituidas, además de la promoción del preservativo para aquellos que ya hubieran optado decididamente por la promiscuidad.
Al igual que ante cualquier riesgo de epidemia, se intentaría así frenar su expansión disminuyendo el tiempo de exposición a los posibles agentes causantes de la infección y, simultáneamente, disminuyendo el número de posibles contactos capaces de propagar el agente infeccioso. Esta línea de actuación propuesta, básica ante cualquier riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas, no ha sido aceptada en nuestro entorno cultural. Sin embargo, no se han dado razones sanitarias, epidemiológicas, para rechazarla.
En el mismo sentido se ha manifestado la Academia Americana de Pediatría, la cual, a través de su Comité sobre la Adolescencia, elaboró recientemente un informe incluyendo entre sus recomendaciones “promover la abstinencia sexual entre los pacientes adolescentes en el momento apropiado” para conseguir disminuir situaciones de riesgo. Posteriormente, este mismo Comité ha aportado nuevas reflexiones sobre la influencia de los medios de comunicación en la sexualidad de la adolescencia concluyendo de modo bastante realista que parece imprescindible buscar la colaboración de los medios en la promoción de actitudes saludables como la abstinencia y la fidelidad en los adolescentes. Estos postulados, no se ofrecen desde ninguna postura ideológica o religiosa preconcebida, sino que se argumentan exclusivamente en base a motivaciones de prevención en salud pública.
Un clima social favorable
Sin embargo, no se debería caer en posturas demasiado simplistas o excesivamente optimistas, asumiendo que bastaría con promover la abstinencia sexual entre los jóvenes, mediante slogans atractivos en carteles publicitarios, para que el comportamiento de éstos cambiase en un importante porcentaje, lográndose así disminuir las tasas de abortos, embarazos no deseados o ETS.
Para maximizar las posibilidades de éxito en la prevención de actitudes de riesgo promoviendo un ejercicio responsable de la sexualidad, se deberían intentar actuaciones en un doble plano: la formación a nivel educativo (involucrando tanto a profesores como a los propios padres de los adolescentes) y la creación de un clima social favorable (cooperación de medios de comunicación, agentes sociales, apoyo político institucional).
Respecto al clima desarrollable cara a cara con los adolescentes, tanto en la escuela como en las familias, parece básico señalar que sólo una educación integral en valores puede aportar el marco apropiado para que se comprendan conceptos como la lealtad en las relaciones de pareja, el respeto hacia la otra persona, el autodominio en el control de la afectividad, la aceptación del compromiso como un valor positivo, la apertura hacia la entrega que supone aceptar una gestación, etc.
En este sentido, se deberían propiciar encuentros con los padres para encarar posibles dudas sobre la educación de los hijos adelantándose a problemas futuros. Se intentará así fomentar la madurez afectiva del adolescente, intentando prevenir que las primeras relaciones sexuales obedezcan a presiones del grupo que le rodea, por seguir una moda más o menos impuesta pero no deseada o como consecuencia de situaciones de alcoholismo o consumo de drogas de fin de semana. Este último tipo de relaciones compulsivas, precipitadas, realmente no reflexionadas, son las que pueden con más facilidad dejar secuelas psicológicas o dar lugar a embarazos no deseados, de los cuales un importante porcentaje acabará engrosando el número de abortos ya existente.
Esta visión integradora de la sexualidad debe ser respaldada por la sociedad para no crear un clima de esquizofrenia intelectual entre las enseñanzas recibidas en el entorno próximo del adolescente y lo que se percibe a través de otras fuentes de información. De esto se deriva una gran responsabilidad para los poderes públicos, que pueden propiciar un clima favorable a un ejercicio responsable de la sexualidad o favorecer que se considere como una simple actividad lúdica más. El diseño de campañas de salud sexual donde se recuerde a los adolescentes que “las relaciones no son un juego” puede favorecer la aceptación de normas de autocontrol por parte de los jóvenes, al crearse un clima favorable para ello, del mismo modo que se ha propuesto en relación con el abandono del tabaquismo o del consumo de drogas.

domingo, 23 de marzo de 2008

China mantendrá la política del hijo único

Hay señales claras de debate en el seno del Partido
Firmado por Aceprensa Fecha: 13 Marzo 2008

El ministro de la Comisión Nacional de Planificación Familiar y Población, de China, ha desautorizado las afirmaciones hechas por su viceministra Zhao Baige sobre un posible fin de la política del hijo único (ver Aceprensa 30/08). Zhao aseguró la semana pasada que el envejecimiento de la población china “preocupa” y aseguró que el gobierno estudiaba posibles cambios de estrategia. Tanto ella como otros responsables de la Comisión de Planificación Familiar habían anunciado la posibilidad de que la ley se derogara durante el pleno anual de la Asamblea Nacional Popular, que se celebra estos días.
Todo parece haber quedado en una mera especulación, pues el ministro Zhang Weiqing, en una entrevista concedida a China Daily y publicada el 10 de marzo, afirmó que la política de un único hijo “ha demostrado ser adecuada para la situación china y debe mantenerse para asegurar un crecimiento demográfico equilibrado y estable”. “Si abandonamos la política de hijo único –añadió–, podrían producirse importantes fluctuaciones en el crecimiento de la población”.
No obstante, los mensajes contradictorios que llegan con ocasión del pleno del parlamento nominal quizá sean un reflejo del debate existente en el interior del Partido. Mientras algunos altos funcionarios anunciaban un posible replanteamiento de la ley, otros endurecían las sanciones a quienes la incumplían.
Es significativo que en el mes de enero las autoridades del Partido Comunista en la provincia de Hubei expulsaron a 500 militantes por violar la política de hijo único. Muchos de esos afiliados actuaban de modo pragmático, y ante el creciente bienestar y poder adquisitivo, fruto del desarrollo económico, optaron por arriesgar: prefirieron tener más hijos y pagar las multas correspondientes. La expulsión del Partido es un golpe duro, pues en China supone perder las relaciones sociales, indispensables para alcanzar un cierto status.
Los partidarios de las estrategias antinatalistas estiman que aunque sólo aumentase a dos el número de hijos permitidos, el aumento de la población supondría el desbordamiento de escuelas, hospitales y otros servicios públicos, que ya están actualmente en muy deficiente estado. Pero también hay quienes opinan que, en el fondo, existen motivaciones relacionadas con el prestigio social. Poner fin a las rígidas medidas antinatalistas supondría una gran humillación para las madres que han sufrido abortos o esterilizaciones forzadas: un aspecto que hay que tener en cuenta en una sociedad muy preocupada con el llamado mianzi, o miedo a quedar mal.
En cualquier caso, por estas u otras razones, el gobierno ha decidido anunciar que la política del hijo único se mantendrá al menos durante los próximos diez años. En ese tiempo, según Zhang, alcanzan la edad de casarse y de tener hijos una cohorte muy numerosa de jóvenes chinos.
En la escena internacional, la política de hijo único cuenta con el apoyo del Fondo de Población de la ONU (UNFPA), financiado principalmente por países europeos. La administración Bush decidió en 2002 retener la aportación de EE.UU. al Fondo –195 millones de dólares–, en virtud de una disposición que prohíbe destinar dinero federal a organizaciones que “apoyen o participen en la gestión de programas de aborto coercitivo o esterilización involuntaria”.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Aun sin aumentar el gasto en enseñanza, los países pueden lograr mejoras sustanciales

Las buenas prácticas de las escuelas eficientes
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Igual que hay pacientes que van al médico de la Seguridad Social para obtener una receta, cuando se trata de mejorar la educación políticos y sindicatos recurren a la receta fácil de pedir un aumento del gasto. Pero antes de gastar más, hay que evaluar si se puede sacar más partido al gasto actual. Un estudio comparativo entre los países de la OCDE sobre la eficiencia en la enseñanza primaria y secundaria, encuentra que hay grandes diferencias entre países y que, aun sin aumentar el gasto, puede haber mejoras sustanciales.
Firmado por Aceprensa Fecha: 12 Marzo 2008
El tema de la eficiencia de la escuela se trata en uno de los capítulos del informe1 de la OCDE Going for Growth 2008, como uno de los factores que influyen en el crecimiento económico.
El informe recuerda que el gasto por alumno en la enseñanza primaria y secundaria ha crecido rápidamente en los últimos diez años, hasta alcanzar como media un 3% del PIB en los países de la OCDE y casi un 10% del gasto público. Pero aún queda mucho por hacer para aprovechar bien esos recursos. Tras evaluar la eficiencia del gasto en esos niveles de enseñanza, los principales resultados del informe son:
– El grado de eficiencia varía mucho de un país a otro, y de una escuela a otra dentro del mismo país. Si una escuela nacional tipo adoptase las prácticas de las escuelas más eficientes de la OCDE, podría ganar entre un 20% y un 40% de eficiencia. Entre los países que podrían ganar más, por ser ahora más ineficientes, están Noruega, Grecia, Islandia, Estados Unidos y Hungría.
– La eficiencia en el gasto público en enseñanza depende en buena parte de factores institucionales. En particular, el informe destaca la importancia de las regulaciones sobre la libre elección de escuela, la transparencia sobre los resultados de cada centro, los mecanismos de gestión del presupuesto por objetivos específicos, y el grado de autonomía reconocido a la dirección del centro.
– Los resultados en los tests PISA de los alumnos de un centro tipo son inferiores en un 20% a los que podrían obtenerse si los recursos se utilizaran con tanta eficacia como en las mejores escuelas.
Cómo medir la eficiencia
Pero ¿cómo mide este informe la eficiencia de la escuelas?
Los resultados obtenidos (output) son las puntuaciones medias de cada centro escolar en los tests del informe PISA 2003, sobre comprensión lectora, matemáticas y ciencias (hay otra edición más reciente del informe PISA, la de 2006, pero no se ha utilizado aquí).
Para valorar la eficiencia, se comparan estos resultados con los siguientes factores o recursos utilizados (inputs): profesores y ordenadores disponibles por cada 100 alumnos, el estatus socioeconómico del alumno y la lengua hablada en casa del alumno medio, a fin de tener en cuenta la disponibilidad de recursos educativos en la familia y ciertos obstáculos lingüísticos al éxito escolar. Es decir, no es lo mismo una escuela con hijos de padres universitarios nacionales que otra donde hay una importante proporción de hijos de inmigrantes que hablan otra lengua en casa.
Con estos indicadores, destacan por su eficiencia entre 29 países de la OCDE las escuelas de Corea, Japón, Alemania, Finlandia, Holanda y Bélgica (Flandes). España se queda a la mitad de la tabla.
La libre elección favorece la eficiencia
¿Qué pueden hacer las políticas públicas para mejorar la eficiencia de la escuela? El informe subraya cómo influyen las prácticas sobre la elección de escuela, la asignación de recursos y la gestión del presupuesto.
La escuela no es una excepción a la idea de que “la libre elección del usuario constituye un poderoso motor de la eficiencia”, según subraya el informe. Cuando se deja a las familias elegir entre los centros escolares, estos responden mejor a sus necesidades, “siempre que el gasto público siga al usuario”, idea que satisfará a los partidarios del cheque escolar.
Entre los países que dejan más libertad de elección a los usuarios, el informe destaca a Bélgica, Holanda y España, tres países con un amplio sector de escuelas privadas, y donde los usuarios pueden elegir entre escuelas privadas y estatales, y también entre las públicas.
De todos modos, la situación española es más matizable si se tiene en cuenta que la libertad de elección en la enseñanza pública y concertada está muy condicionada por la zonificación. El informe advierte que las fórmulas de reparto de los alumnos según el lugar de residencia limitan la libertad de elección en numerosos países, y “un análisis empírico de la OCDE muestra que estas fórmulas van asociadas con mayores niveles de ineficiencia.”
“Los resultados empíricos indican igualmente –sigue diciendo el informe– que los centros privados que reciben fondos públicos tienden a emplear sus recursos de manera más eficiente que las escuelas públicas”. Aplicado esto a la situación española, podría decirse que la enseñanza concertada es un magnífico negocio para el Estado, pues no solo le ahorra la inversión y una buena parte del coste del puesto escolar, sino que además utiliza los fondos recibidos con mayor eficiencia.
Conocer los resultados de las escuelas
Otra faceta de la libre elección es que el usuario pueda tener informaciones comparativas sobre los resultados de las escuelas. Esta evaluación comparativa, dice el informe, “puede contribuir a definir las mejores prácticas y, cuando va unida a la libertad de elección de los usuarios, puede aumentar la presión competitiva y mejorar así la oferta de servicios”. Algunos países –Gran Bretaña, Holanda, Islandia, Hungría– ofrecen toda una batería de indicadores sobre los resultados de las escuelas, mientras que en España la evaluación comparativa apenas se practica. Algo se ha intentado hacer en la Comunidad de Madrid, con las protestas de los sindicatos de profesores de la enseñanza pública.
El informe destaca las ventajas de un marco más competitivo en la enseñanza. Pero advierte que para que la mayor libertad de elección de los usuarios no agrave las distancias entre las escuelas más demandadas y las otras, habría que prever mecanismos de ayuda a los centros con mayores dificultades.
Más margen de autonomía a la dirección
Otro factor que contribuye a mejorar la eficiencia es elaborar presupuestos dirigidos a obtener resultados específicos, en lugar de centrarse solo en objetivos financieros. Esta estrategia exige establecer unos objetivos claros y poner en práctica un sistema fiable de recompensas y de penalizaciones.
Con objetivos bien definidos e incitaciones a realizarlos, habría que reconocer a la escuela una amplia autonomía de gestión, dice el informe. La autonomía de gestión comprende especialmente el margen de maniobra reconocido a los directores de centros para gestionar los recursos humanos, fijar los salarios, repartir el presupuesto, definir los métodos pedagógicos y subcontratar ciertas actividades.
Todo esto puede parecer revolucionario para las rutinas de la escuela pública, aunque sea lo habitual en la privada. Pero quizá sea la sacudida que necesita el sistema para ganar en eficacia, aun sin gastar más. Los datos empíricos recogidos por la OCDE le permiten afirmar que “los centros escolares donde la dirección tiene más libertad para gestionar los recursos –en particular las decisiones sobre el personal– parecen estar mejor gestionados”.
Descentralización y adaptación de los recursos
¿La descentralización del sistema educativo favorece la eficiencia? El informe estima que sí, en la medida en que las necesidades educativas pueden variar de una región a otra, y los recursos deben adaptarse a las necesidades. Sin embargo, la descentralización puede provocar un aumento de los costes, si desemboca en una superposición de competencias entre los diferentes niveles de la administración.
Otro indicador de la eficiencia es que los recursos estén bien adaptados a las necesidades específicas. En este punto, el informe propugna que en la financiación de los centros escolares se tenga en cuenta las mayores necesidades de las escuelas que deben superar obstáculos especiales, como las dificultades lingüísticas de los alumnos.
No se manifiesta a favor, en cambio, del reparto de alumnos por grupos de nivel, aunque esta práctica esté muy difundida en numerosos países de la OCDE, en particular en los anglosajones. El informe mantiene que “los centros donde esta práctica es sistemática y concierne a todas las clases, son menos eficientes que aquellos otros que no aplican este método o que solo lo aplican parcialmente”.
El mantenimiento de escuelas con poco alumnado es también ineficiente, aunque a veces se haga para salvaguardar la vida de los pueblos. Si así se decide por motivos políticos, hay que tener en cuenta que esto se hace al precio de una menor eficiencia y de peores resultados escolares. El informe aboga por que un centro escolar alcance al menos la talla del centro medio de una ciudad pequeña de 3.000 a 15.000 habitantes.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Lo que el Papa iba a decir en "La Sapienza"

El Papa pide a la Universidad que mantenga la sensibilidad por la verdadFirmado por Aceprensa Fecha: 23 Enero 2008Doscientas mil personas –una cifra récord– se reunieron el 20 de enero en la plaza de San Pedro para acompañar al Papa en el tradicional Angelus dominical. La multitud de fieles expresaba de este modo su apoyo a Benedicto XVI en esta semana después de que se viera obligado a anular su visita a la Universidad de La Sapienza.“Por desgracia –afirmó el Papa–, como es sabido, el clima que se había creado ha hecho inoportuna mi presencia en la ceremonia. A pesar mío, desistí de acudir a la invitación, pero de todos modos he querido enviar el texto que había preparado para esa ocasión. Con el ambiente universitario, que durante largos años fue mi mundo, me unen el amor por la búsqueda de la verdad, por el diálogo franco y respetuoso de las respectivas posiciones”.Al inicio de la que iba a ser su intervención en el ateneo romano, Benedicto XVI explica su concepción de la institución universitaria: “Pienso que puede decirse que el verdadero e íntimo origen de la Universidad está en el anhelo de conocimiento que es propio del ser humano, que quiere saber qué es todo lo que le rodea. Quiere verdad (…). Es este el impulso con el que ha nacido la Universidad occidental”. Una gran empresa en la que se ve enseguida implicado el espíritu cristiano: “El interrogarse de la razón sobre Dios, sobre la naturaleza y el sentido del ser humano, no significaba –para los cristianos– ausencia de religiosidad, sino que muy al contrario formaba parte de su modo de ser religioso”. Su concepto de religión incluye la “búsqueda fatigosa de la razón por alcanzar el conocimiento de la verdad” y por ello “podía, es más, debía, en el ámbito de la fe cristiana, del mundo cristiano, nacer la Universidad”.Al referirse a ese proceso de búsqueda de la verdad, el Papa aclara que “la verdad significa más que el saber: tiene como objetivo el conocimiento del bien”. No se trata tampoco de una verdad simplemente teórica. La Universidad nació con vocación práctica, con el deseo claro de atenerse a la realidad y resolver problemas de la existencia cotidiana. Explica Benedicto XVI cómo las primeras cuatro facultades de la Universidad medieval (medicina, jurisprudencia, filosofía y teología) buscaban siempre esa correlación entre teoría y praxis. En este punto, destaca el Papa el papel que el medievo otorga a las facultades de filosofía y teología: “A ellas les era confiada la investigación sobre el ser humano en su totalidad, y con ello el tener siempre viva la sensibilidad por la verdad (…), no permitir que el hombre se distraiga en su búsqueda de la verdad”.En los tiempos más recientes, la Universidad se enriquece con nuevos ámbitos del saber (las ciencias naturales, la investigación histórica, las humanidades...). “El peligro del mundo occidental –alerta el Papa– es que el hombre, precisamente a la vista de la grandeza de su saber y de su poder, se rinda ante la cuestión de la verdad”, cediendo a la “tensión de los intereses y el atractivo de la utilidad” y considerando estos como criterio último.Semejante situación tiene unos efectos devastadores sobre la filosofía y la teología: “Existe el peligro que la filosofía, no sintiéndose capaz de cumplir con su verdadera ambición, se degrade en positivismo; y que la teología (…) venga confinada a la esfera privada de un grupo más o menos grande”. De ocurrir esto, “la razón se vuelve sorda al gran mensaje que le viene de la fe cristiana y se reseca como un árbol cuyas raíces no alcanzan ya las aguas que le dan vida (…). Aplicado a la cultura europea, esto significa que si ésta quiere autoconstituirse solamente sobre el círculo de sus propias argumentaciones lo que en un momento dado le convence, y –preocupada por su laicidad– se separa de las raíces de las que vive, entonces no llega a ser más razonable y más pura, sino que se descompone y se hace añicos”.Ante este panorama, Benedicto XVI se plantea: ¿qué puede decir el Papa a la Universidad? “Sin duda –afirma–, no debe buscar imponer a los demás la fe de modo autoritario”, sino más bien “mantener siempre despierta la sensibilidad por la verdad; invitar de nuevo a la razón a ponerse a la búsqueda de la verdad, del bien, de Dios y –en este camino– animarla a apreciar las útiles luces que han surgido a lo largo de la historia de la fe cristiana y ver así a Jesucristo como la Luz que ilumina la historia y ayuda a encontrar el camino hacia el futuro”.